INFORME ANUAL DE ACTIVIDADES 2016    Ayuda

Recomendación General 26

Sobre la falta y/o actualización de programas de manejo en áreas naturales protegidas de carácter federal y su relación con el goce y disfrute de diversos derechos humanos

La Recomendación General 26 se emitió en abril con el fin de analizar la situación de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) en México y la afectación en el goce y disfrute de los derechos humanos vinculados a la ausencia o falta de actualización de sus respectivos Programas de Manejo. Este tipo de programas son un instrumento rector de planeación y de regulación de las actividades que es posible realizar dentro de las ANP.
 
Del total de 177 ANP de competencia federal, correspondientes en extensión al 13% del territorio nacional (equivalente a la superficie del estado de Chihuahua), 57.6% (102) cuentan con Programas de Manejo formulado y publicado, mientras que el 11.3% (20) dispone de su Programa elaborado mas no publicado, y el 31.1% no cuenta con dicho Programa (55).
 
La falta de Programas de Manejo ha propiciado cambios de uso de suelo, la expansión de la ganadería extensiva, la erosión de suelos, el desarrollo urbano, la extracción ilegal de especies y la contaminación de las aguas y suelos de las ANP, entre otras afectaciones.

En este análisis se identificaron los siguientes derechos humanos vulnerados: La ausencia o falta de actualización de los Programas de Manejo que impacta los derechos humanos a la seguridad jurídica, al medio ambiente sano y a la participación efectiva, particularmente de los pueblos y comunidades indígenas, respecto a la protección, uso y goce de su propiedad colectiva.
 
Las autoridades destinatarias de esta recomendación general son la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, a quienes se les solicitó, entre otros, realizar los estudios y análisis para la re-categorización de las áreas protegidas que hayan perdido su vocación natural y que no cumplan con las características que les dieron origen; así como identificar y suprimir los obstáculos administrativos que históricamente han impedido la formulación de los Programas de Manejo.
 
De igual manera, se pidió que durante la formulación, revisión y aprobación de los Programas de Manejo se tengan en cuenta las circunstancias y los sistemas de conocimientos tradicionales y locales, garantizar el acceso a la información y participación en los procesos de consulta; y que en el caso de que éstos sean susceptibles de afectar los intereses y derechos de los pueblos y comunidades indígenas, se efectúe la consulta libre, previa, informada, culturalmente adecuada y de buena fe a los interesados.