INFORME ANUAL DE ACTIVIDADES 2016    Ayuda

Oficina Especial Caso Iguala

 
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos continúa con su investigación objetiva, exhaustiva, científica e integral para determinar las violaciones a los derechos fundamentales cometidas antes, durante y después de los trágicos hechos suscitados en Iguala, Guerrero, el 26 y 27 de septiembre de 2014. Para la CNDH, lo preponderante es que se conozca la verdad de los acontecimientos, que quienes resulten responsables sean sancionados conforme a la Ley, que se salvaguarde el derecho de las víctimas a una reparación integral, se tomen las medidas necesarias para prevenir se cometan nuevas afectaciones a derechos fundamentales y, sobre todo, se determine el paradero de los normalistas desaparecidos.
 
En torno a los hechos de desaparición de los 43 normalistas, la versión oficial indicaba que la totalidad de los estudiantes fue sustraída del autobús 1568 interceptado en las calles de Juan N. Álvarez y Periférico de la ciudad  de Iguala. Las investigaciones de la CNDH, han planteado que no todos los normalistas desaparecidos fueron sustraídos de ese autobús y que existió una segunda ruta de desaparición que conduce al Municipio de Huitzuco, como punto de tránsito o de destino final de los normalistas.
 
El 14 de abril del presente año, la CNDH dio a conocer públicamente su reporte sobre los indicios de la participación de la Policía Municipal de Huitzuco y de dos agentes de la Policía Federal en los hechos de la desaparición de normalistas en el “Puente del Chipote” de Iguala.
 
Las investigaciones realizadas por la Comisión Nacional permitieron establecer que la noche del 26 de septiembre de 2014, el autobús “Estrella de Oro” 1531 en el que viajaba un grupo de estudiantes normalistas, fue forzado a detenerse en el “Puente del Chipote” por agentes encapuchados de la Policía Municipal de Iguala, Guerrero. Los, entre 15 a 20, normalistas que viajaban en el autobús fueron agredidos física y verbalmente y obligados a descender de la unidad. Al lugar arribaron tres patrullas del Municipio de Huitzuco en las que junto con una más de la Policía de Iguala comenzaron a ser subidos los normalistas, momento en el que llegaron al sitio dos patrullas de la Policía Federal, de las cuales descendieron dos agentes que entablaron diálogo con tres elementos de la Policía Municipal de Iguala. Del intercambio verbal sostenido se desprende que, por el consenso de los intervinientes, los normalistas serían llevados al Municipio de Huitzuco ante la presencia de una persona a quien se identificó como “El Patrón”, individuo,  presumiblemente líder de una organización criminal quien decidiría sobre su destino. Los estudiantes terminaron de ser subidos a las cuatro patrullas mismas que se desplazaron sobre la carretera con dirección a Chilpancingo, última ocasión, en que los normalistas fueron vistos.
 
El reporte de la CNDH en relación con los hechos de desaparición de los normalistas en el “Puente del Chipote” y las 17 observaciones y propuestas que fueron formuladas a la Procuraduría General de la República sobre este particular, pueden ser consultadas en la página electrónica oficial.
 
En relación con los hechos y circunstancias en las que el normalista Julio Cesar Mondragón Fontes fue privado de la vida, el 11 de julio de 2016, la Comisión Nacional informó que después de la segunda agresión a los normalistas la noche y madrugada del 26 y 27 de septiembre de 2014, perpetrada por un comando armado en las calles de Juan N. Álvarez y Periférico de Iguala, Guerrero, cuando los estudiantes intentaban dar una improvisada conferencia de prensa, Julio César Mondragón Fontes corrió buscando retirarse del sitio sin quererse resguardar a donde sus compañeros lo llamaban. Las investigaciones de la CNDH indican que Julio César fue interceptado y conducido al lugar en el que posteriormente fue brutalmente golpeado y luego asesinado. El cadáver de Julio César Mondragón Fontes fue hallado en el camino de terracería conocido como “Camino del Andariego” en Iguala, Guerrero, la mañana del 27 de septiembre de 2014.  
 
Los diversos traumatismos inferidos a Julio César Mondragón Fontes por la acción conjunta y complicidad de miembros de la delincuencia organizada y servidores públicos del Municipio de Iguala, indican que Julio César fue víctima de homicidio y tortura física por los que tendrían que responder también, en su caso, al menos, otros 11 presuntos delincuentes. De acuerdo a la dictaminación forense de la CNDH, las lesiones que presentaba Julio César Mondragón en cara y cuello y la ausencia de tejido blando en esas regiones, fueron provocadas por la intrusión de la fauna depredadora del lugar de los hechos en una etapa post mortem, facilitada por la previa afectación a la piel de la cara consecuente a los múltiples traumatismos sufridos y la presencia de líquido hemático. Todas las dictaminaciones especializadas, del médico forense de la Secretaría de Salud del Estado de Guerrero, del Doctor Francisco Etxeberria Gabilondo realizadas a petición del GIEI, del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y de los peritos de la Procuraduría General de la República, coincidieron con el peritaje de la CNDH. Respecto a este planteamiento, el EAAF acotó solamente su imposibilidad fáctica para determinar el agente causal de un pequeño punto de lesión a cada lado del cuello. Por su parte, sólo la PGR atribuye a la acción de un instrumento cortante, ese pequeño punto y otro minúsculo que, según su apreciación, aparece en la base del cuello. Esencialmente, todos los peritos concuerdan en que la ausencia de piel de rostro y cuello de Julio César Mondragón, se originó por acción de la fauna.
 
En medios de comunicación se difundió el supuesto “desollamiento” de Julio César Mondragón como un mensaje entre cárteles de la droga, apreciación que implicaría su involucramiento en actividades delictivas. Esta situación, además de revictimizante, lo criminaliza sin sustento pues en el expediente que integra la Comisión Nacional, no se encuentra agregada ninguna evidencia en ese sentido, independientemente de que, como se ha establecido, la ausencia de piel en el rostro y cuello de Julio César no se originó por acción humana alguna.
 
Lo trascendente del dictamen pericial de la CNDH, además, es que resolvió controversias sobre las causas de la muerte de Julio César Mondragón. Se estableció que murió a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico. También determinó que le fueron ocasionadas 64 fracturas en 40 huesos de su estructura ósea. Este Organismo Nacional es la única instancia que, desde la perspectiva de derechos humanos, ha determinado que Julio César Mondragón fue objeto de tortura, golpeado brutalmente con saña y crueldad, atrozmente agredido y sometido por más de un victimario.
 
En el Reporte de la CNDH sobre los hechos y circunstancias en las que Julio César Mondragón Fontes fue privado de la vida, se formularon nuevas observaciones y propuestas: cuatro a la Procuraduría General de la República, tres a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y una a la Fiscalía General del estado de Guerrero. El reporte y las observaciones y propuestas pueden ser consultadas en la página electrónica oficial.
 
El 25 de septiembre de 2016, la CNDH informó públicamente del análisis y revisión de la información y constancias proporcionadas por la Procuraduría General de la República, por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, por la Fiscalía General del Estado y el Municipio de Iguala, Guerrero, para atender las 57 observaciones y propuestas que, hasta esa fecha, les habían sido formuladas en los tres reportes rendidos por la Comisión Nacional en torno al “Caso Iguala”. El seguimiento al cumplimiento de las observaciones y propuestas arrojó que ocho de ellas fueron consideradas como totalmente atendidas, mientras que 33 se encontraban en vías de atención  y 16 tenían un estatus de no atendidas, información que se desglosa de la siguiente forma:
 
 
Autoridad a quien se le dirige la Observación y Propuesta Número de Observaciones y Propuestas dirigidas a la autoridad Estatus de Atención
Totalmente
Atendidas
En vías de Atención No Atendidas
PGR 47 8 29 10
CEAV 6 0 3 3
Fiscalía General del Estado de Guerrero 3 0 0 3
Municipio de Iguala 1 0 1 0
Total 57 8 33 16
  

El informe detallado del cumplimiento, a esa fecha, de las 57 observaciones y propuestas formuladas por la Comisión Nacional a estas autoridades puede consultarse en la página electrónica oficial o también en el comunicado de prensa DGC/241/16 del 25 de septiembre de 2016.

A fin de mantener contacto directo e informadas a las víctimas y personas ofendidas de estos hechos la CNDH ha llevado a cabo múltiples reuniones con las madres, los padres y familiares de quienes perdieron la vida, de los desaparecidos y lesionados, así como con las organizaciones sociales que los representan y acompañan como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, A.C. (Centro Prodh) y Servicios y Asesoría para la Paz, A.C.  (SERAPAZ), para informarles de los avances de las investigaciones que realiza este Organismo Nacional por violaciones a derechos humanos. De manera particular, se refiere la reunión celebrada el 26 de septiembre del presente año, por tratarse de la fecha en la que se cumplieron dos años de los ataques a los estudiantes normalistas en Iguala. También se han celebrado diversas reuniones y se ha brindado atención directa a las madres y padres de familia e integrantes del colectivo “Avispones” de Chilpancingo.
 
Este Organismo Nacional también ha mantenido contacto permanente con la familia de Julio César Mondragón Fontes. El 25 de febrero de 2016, personal  de la Oficina Especial para el “Caso Iguala”, se reunió con familiares de Julio César Mondragón y su representante para informarles del resultado de las investigaciones en torno a su muerte. En el transcurso del año se llevaron a cabo diversas reuniones con familiares de Julio César para garantizar y dar seguimiento a las medidas de atención y asistencia que les corresponden en su calidad de víctimas.
 
En el ámbito victimal se actualiza que la CNDH continúa con el seguimiento al estado de salud de las 38 personas que, hasta el momento, se ha identificado resultaron lesionadas en los acontecimientos de Iguala y puede informarse que: cinco no requirieron tratamiento intrahospitalario; que 32 fueron dadas de alta por mejoría clínica -de las cuales cuatro reciben tratamiento de rehabilitación- y que una se encuentra en “Estado Neurovegetativo Persistente” secundario a impacto de proyectil disparado por arma de fuego, bajo terapia especializada en el Instituto Nacional de Rehabilitación.
 
La Comisión Nacional continúa con el proceso de integración de 63 expedientes de queja por presuntos hechos violatorios a derechos humanos, relativos a detenciones arbitrarias, trato cruel, inhumano o degradante en la detención y tortura presentadas por algunas personas inculpadas en el “Caso Iguala”. Para la debida integración de los expedientes de estos casos, la CNDH ha debido practicar multiplicidad de diligencias, formuló requerimientos de información a la Procuraduría General de la República, a distintos Centros Federales de Readaptación Social y a Juzgados Federales, autoridades a las que solicitó actuaciones relacionadas con las puestas a disposición y declaraciones de los detenidos, certificaciones médicas, dictaminaciones de mecánica de lesiones, valoraciones psicológicas, material videográfico y expedientes penitenciarios.
 
Para el análisis de estos expedientes, la CNDH diseñó una estrategia de trabajo específica, basada en la participación e intercambio de opiniones de un equipo pericial colegiado, que a la luz del conocimiento científico interdisciplinario busca el consenso en el estudio de las opiniones médicas y psicológicas especializadas, que posibilitará al Visitador Adjunto responsable del caso la integración jurídica de estos elementos para una vez valorados con todos los demás que se encuentran agregados a cada expediente, resolver lo que en derecho proceda.
 
La CNDH, considerando la relación de colaboración e intercambio que prevaleció con el GIEI, solicitó a la representación de dicho Grupo las diligencias y pruebas que sirvieron de base para sus conclusiones con la finalidad de contar con el mayor número de elementos que posibiliten valorar integralmente todas las violaciones a derechos humanos que se hubieran generado en el caso y, al mismo tiempo, estar en posibilidad de dar seguimiento a las 22 recomendaciones que plantearon sobre la investigación. El GIEI informó que habría que acudir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por lo que se formuló la petición correspondiente a este Organismo Internacional. En este tenor, es que la CNDH da seguimiento también a las investigaciones que la autoridad ministerial federal lleva a cabo respecto a los hechos que se atribuyen al entonces Director en Jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de la República, en el contexto de su presencia en el paraje conocido como Puente Río “San Juan” en Cocula, Guerrero, con el inculpado Agustín García Reyes (a) “El Chereje”, el 28 de octubre de 2014. Cabe decir que este Organismo Nacional ha enfrentado obstáculos para acceder a la información, lo que denota la fata de cooperación de quienes debieran mostrar su compromiso con los derechos humanos.
 
La CNDH continúa con sus investigaciones de violaciones a derecho humanos en el “Caso Iguala” que permitan salvaguardar el derecho de las víctimas a la verdad, a la justicia y a la reparación integral del daño, aspectos que, a su vez, son necesarios en la aspiración de la no repetición de los actos.